¡RIIIN RIIIIN!Era el maldito despertador a la siete de la mañana.Apagué el despertador con tanta fuerza que casi lo estropeo.Mi madre no paraba de gritarme:¡Rápido que son y media!Me levanté corriendo de la cama porque sino me iba a caer una regañina impresionante.Cuando me levanté me mire al espejo y me pegué un susto de verme con esos pelos.¡Parecía la niña del pozo!Bajé a la cocina a desayunar y tenía tanto sueño que sin darme cuenta mojé el bocata en la leche en vez que las galletas así que mi madre tuvo que preparar otro bocata en un minuto,no podía tardar mas de un minuto porque a primera hora tenía matematicas y al profesor no le gusta nada que lleguemos tarde.Iba por la calle de camino al instituto muy feliz porque ya era jueves cunado de repente me dí cuenta que tenía examen de matemáticas.Fue en ese momento en el que me deprimí para todo el día.
Y asi es como son todas las mañanas,aburridas.
Lucía Peralta Sánchez
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